| Overclocking: Conceptos y Metodología |
| 29 de Enero del 2004 |
2. Riesgos
Básicamente, el peligro que
el overclock representa se debe a dos factores: el calor y
la electro-migración.
2.1. La Temperatura
Al aumentar la velocidad del
microprocesador aumenta también el calor. La Ley de
Joule establece que P=V*I, donde P es la potencia disipada
en forma de calor por el microprocesador, V es el voltaje
Vcc del microprocesador e I es la intensidad de corriente
requerida por el microprocesador. Por un lado tenemos que
el voltaje aumenta (lo aumentamos nosotros de forma manual)
y por otro lado también aumenta la intensidad requerida, aunque
esto último es algo que no podemos ver pero se deduce claramente
viendo los datasheets de cualquier familia de microprocesadores:
a medida que aumentan los MHz la intensidad también aumenta
y, por consiguiente, lo hace también P.
Es, por
tanto, esencial disponer de un buen sistema de refrigeración:
se dice que por cada 10ºC menos la vida del microprocesador
se duplica. Por consiguiente es obvio que si la temperatura
aumenta también se reducirá la vida del microprocesador. Además,
muchos OC's son inestables debido a la alta temperatura que
se produce. Debemos, pues, disponer de un sistema de refrigeración
acorde a nuestras pretensiones: un buen disipador de cobre
junto a un buen ventilador (su precio podría estar entre 30
y 100€), un sistema de refrigeración líquida (precio
entre 100 y 300€) o células Peltier (entre 50 y 200€ y menos
recomendables puesto que, además de consumir gran cantidad
de energía, producen condensación y un enorme calor en la
cara caliente que debe ser disipado). Otros sistemas de refrigeración
como cambio de fase son demasiado caros y el rendimiento extra
que pueden aportar no justifican su elevado precio.
El caso
del nitrógeno líquido es algo muy puntual pues, al margen
de no estar al alcance de cualquiera, de su elevado precio
y del enorme riesgo para la integridad física que supondría
un error en su manipulación, sólo sirve durante unos minutos
porque, aproximadamente, a más de -170ºC se evapora. Estos
sistemas permiten unos overclocks realmente extremos debido
a que temperaturas criogénicas en los conductores producen
un fenómeno llamado superconducción. La superconducción consiste,
como su propio nombre indica, en que la capacidad de un conductor
(cobre o aluminio en este caso) para conducir la corriente
se incrementa exponencialmente (su resistencia eléctrica se
aproxima a cero), razón por la que se pueden ver por ahí casos
de microprocesadores 'corriendo' a casi el doble de su frecuencia
nominal.
2.2.
La Electromigración
Además del riesgo de quemar nuestro
microprocesador, existe también un fenómeno denominado electromigración.
La electromigración es un fenómeno que sucede en todo circuito
eléctrico debido al desgaste que sobre un conductor origina
un continuo flujo de electrones que circulan a través de él.
Cuanta más energía tengan los electrones que atraviesan un
conductor (pistas de cobre/aluminio de un microprocesador),
es decir, cuanto más voltaje (Vcc) tenga el microprocesador,
y cuanto mayor sea el número de electrones que lo atraviesan,
es decir, cuanta más intensidad de corriente haya, más se
acelerará el fenómeno de la electromigración. La electromigración
es también función de la temperatura: a mayor temperatura
se produce más rápidamente.
La electromigración,
como hemos dicho, produce un 'desgaste' sobre los conductores.
El desgaste no es un desgaste como tal sino que parte del
material que forma un conductor se traslada a otras zonas,
de tal manera que un hilo conductor llega a hacerse muy fino
en un punto dado y en otro punto se hace demasiado grueso.
Esto provoca que en el circuito eléctrico se produzcan aperturas
(zonas muy desgastadas que llegan a romperse y los electrones
ya no pueden circular a través de él, figura de abajo a la
izquierda) o cierres (zonas que se hacen demasiado gruesas
y hacen contacto con otras partes del circuito, figura de
abajo a la derecha).

A modo
de ejemplo para una mejor comprensión de este concepto, podríamos
decir que el asfalto de una carretera se desgastará más cuantos
más coches pasan por ella (equivaldría a la intensidad de
corriente en un microprocesador) y cuanto mayor sea la fuerza
de rozamiento de las ruedas con el asfalto (desgastará más
un camión que una moto, voltaje del microprocesador). Como
todos sabemos ya, overclockeando el micro, por lo general,
aumentamos tanto la intensidad como el voltaje por lo que
es irremediable que la electromigración se produzca antes
que en otro microprocesador que no haya sido overclockeado,
lo cual no quiere decir que en el que nunca haya sido overclockeado
ésta no se vaya a producir.
La electromigración
es un fenómeno paulatino e irreversible cuyos síntomas son
que poco a poco comienzan a producirse errores y cuelgues,
se necesita más voltaje para funcionar a la misma frecuencia
o bien sólo funciona con más voltaje y a frecuencias más bajas
incluso que la nominal, hasta que definitivamente el microprocesador
queda inservible.
No obstante,
el fenómeno de la electromigración es algo que no está demasiado
estudiado en microprocesadores, quizás porque el tiempo necesario
para que se produzca dentro de unos márgenes de voltaje prudentes
es relativamente alto comparado con la evolución de los micros.
No hay ninguna Ley aplicable ni se sabe el tiempo que tarda
en producirse o el deterioro que sobre el microprocesador
producirá. Frecuentemente se dice que la vida útil de un microprocesador
son 10 años y que si lo overclockeamos este tiempo se reduce
drásticamente. Mi opinión es que, en la mayoría de los casos,
casi nadie tiene el mismo procesador durante más de 3 años
y por tanto un overclock 'prudente' sí merece la pena. Además,
casi todo el mundo que overclockea su microprocesador tiene
un buen sistema de refrigeración y la temperatura de un microprocesador
overclockeado es, por lo general, incluso menor que la de
un microprocesador a su frecuencia nominal pero con un sistema
de disipación estándar. ¿Sería entonces posible que un microprocesador
sin overclock y una temperatura relativamente elevada sufriese
más electromigración que uno overclockeado pero a menos temperatura?
Tal vez, en función de la temperatura del microprocesador
'normal' y del overclock realizado en el otro.
Otro apartado
bastante debatido relacionado con la electromigración es determinar
qué voltajes son prudentes y cuáles no lo son. A menudo se
dice que podemos admitir por prudente un voltaje igual al
nominal +0.10/0.15V (las propias placas base o fuentes de
alimentación por sí mismas ya suelen tener estas oscilaciones
en el voltaje suministrado). En principio estoy totalmente
de acuerdo con ello pero me planteo lo siguiente:
No creo
que los fabricantes de microprocesadores (léase AMD para este
ejemplo en concreto) empleen transistores distintos en la
fabricación de sus microprocesadores. En concreto me refiero
a los 'L', 'V' y 'K'. Como muchos sabéis, L=1.50V, V=1.60V
y K=1.65V y los microprocesadores más rápidos (frecuencia
nominal) suelen ser 'K'. Si los transistores fuesen distintos,
estaréis conmigo en que necesariamente habrán de ser más caros
los 'L' que los 'K' y sin embargo los 'L' son los utilizados
en micros de gama baja (Duron Applebred, Athlon XP 1700+...).
Entonces, ¿por qué un 'DLT3C' de 1466 puede llegar a más de
2GHz manteniendo su voltaje nominal? ¿No será que los transistores
son todos los mismos pero algunos lotes, por una razón u otra,
salen más finos y funcionan igual a menos voltaje? ¿Cuál
es entonces el margen de voltaje prudente para estos microprocesadores,
1.50+0.1V=1.60V ó 1.65+0.1V=1.75V? Cambia mucho la cosa, ¿verdad?
0.15V extra permiten bastantes MHz más...
Puede
que me equivoque pero yo lo veo bastante claro: los transistores
son los mismos en todos los microprocesadores de una misma
familia y es tan prudente un 'K' a 1.65V como un 'L' a 1.65V.
Además, muchos habréis visto el artículo del Duron 1600 Applebread
en el cual pudimos reducir el voltaje hasta la asombrosa cifra
de 1.12V siendo 100% estable. ¿Cuál es ahora el voltaje prudente?
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