El problema no es la escasa adquisición de tecnología dentro de la empresa, sino la forma en cómo usan las que ya se poseen. Se usa como soporte de la estrategia y no para su transformación.
Los problemas existentes se enmarcan dentro de 3 grandes grupos:
1. Estructura Empresarial
En España hay demasiadas PYMES, su poca posibilidad de adquisición de material es un retraso para la continua evolución que tan solo se pueden permitir las grandes empresas, quienes se llevan el volumen de ventas y compras.
2. Nos conformamos con poco
España se esfuerza en aumentar clientes en vez de aumentar en calidad e innovación de su producto.
Existe una mala inversión dentro de nuestro mercado, en vez de invertir en tecnología, todos los grandes y medianos empresarios lo han hecho en el sector inmobiliario.
3. Socioculturalidad
A menor interés, menor conocimiento. Según una encuesta: ¿Habla usted de tecnología con sus amigos? en países de la UE, los resultados eran alarmantes, por lo que en España según las premisas, debería obtener desastrosos resultados. Dentro de la familia y el hogar se usa poco la
tecnología, y es ahí dónde se muestra el principal problema de los directivos.
Existe un GAP, diferencia alarmante, entre edades de 16 a 35 años, y de 36 a 65 años. Los primeros son los que más usan y entienden de tecnología, mientras que los segundos, grupo donde se encuentran los empresarios y directivos de las empresas, muestran poco interés, piensan que no lo necesitan para nada, y además al intentar usarlas se frustan y las dejan de lado, sin intentar conocer más acerca de ellas.