Post-Mortem
He aquí la palabra que encauza el título de nuestro artículo,
el análisis post-mortem se realiza mayoritariamente para la recuperación de
datos con los que poder trabajar posteriormente, obviamente para no tener que acudir
a éste recurso se aconsejan la copias de seguridad periódicas.
Se puede decir que un disco duro ha "muerto" cuando
su parte mecánica interna no funciona correctamente o cuando se quema, moja, deforma,
rompe, etc. Es decir, deja de ser operativo.
Cuando esto sucede no hay más que una solución posible,
y esa es el análisis post-mortem. Para ello se lleva a cabo un volcado completo del soporte
digital en una "cámara blanca". Los platos del disco antiguo se extraen y se insertan
en un nuevo conjunto mecánico para su correcta lectura de datos.
Hay que tener claro que un volcado no es lo mismo que una simple
transferencia de ficheros, si no que es una copia EXACTA de un soporte en otro, los mismos bits
uno tras otro desde el principio hasta el fin. Para comprobar, una vez finalizado el volcado,
de que las copias son idénticas, se pasa el algoritmo de hash MD5 de 128 bits cuyo resultado
es un valor hexadecimal de 32 dígitos; si éste es el mismo en los dos podemos asegurar
que el proceso ha sido completado con éxito, y de esta forma trabajar como si se tratara del
mismo sistema justo antes de sufrir daños.