Controlador de Memoria
Desde la aparición del Pentium 4 con su bus quadpumped y el doble canal de memoria facilitado por los northbridges AMD ha estado muy
por detrás de Intel en cuanto a ancho de banda concierne. La arquitectura AMD-64 no invierte las tornas pero sí que deja a AMD en una
posición mucho mejor de la que tenía anteriormente.
Esta situación era debida por la propia arquitectura (fsb) del Athlon K7 y agravada por el hecho de que los fabricantes de chipsets
parecían no atinar con un controlador de memoria que trabajase al nivel deseado. Para complicar aún más las cosas, los medios económicos de
Intel son mucho mayores y esto les permite tener líneas para fabricar sus propios chipsets, que son mucho más productivos que cualquier
otra solución de empresas externas. AMD, por su parte, dedica todo su esfuerzo a la fabricación de microprocesadores debido a que su menor
número de fábricas no le permite dedicar un porcentaje de la producción a ello.
La idea de AMD de integrar el controlador de memoria en el microprocesador salva en primer lugar los posibles bugs que los fabricantes
de chipsets puedan cometer, a la vez que reduce drásticamente la latencia en tanto que los datos de la memoria (lectura/escritura) ya no
tienen que viajar del microprocesador al northbridge de la placa base.