Se agradecen los laterales con forma cóncava para un agarre más seguro y confortable.
En lo que respecta al resto de los dedos y su posición sobre el ratón, cuesta acostumbrarse si normalmente se
usa un ratón de tamaño medio o grande y se posa toda la mano sobre él posicionando los tres dedos intermedios
en el cuerpo central para los dos botones y el scroller, ya que al tener la característica antes comentada del touchpad,
será fácil que movamos sin querer la pantalla mientras movemos el cursor.
Quizás lo único menos bueno que podamos decir en este caso es que al levantarlo el
sensor óptico se pierde, y tarda unos instantes en responder cuando lo volvemos a colocar sobre la superficie.