Diseño
La línea de diseño está muy cuidada: han conseguido hacer un ratón agradable a la vista
y además ligero con tan solo 65gr. Lleva todos los botones integrados en la carcasa, incluso el scroller que
para hacerlo funcionar tendremos que arrastrar nuestro dedo sobre el área como si de un touchpad se tratara.
En su construcción se ha cuidado hasta el último detalle incluyendo en el mismo
cuerpo un espacio dónde guardar el receptor de la señal inalámbrica.
El ratón consta de dos posiciones, una en la que la zona del receptor queda oculta
y la altura del dispositivo es mínima, quedando desactivado para su funcionamiento, incluso en los clics de los botones;
y la segunda con una posición elevada activándose automáticamente para su funcionamiento.
Los colores elegidos son un gris plateado y un azul grisáceo que le aportan
el toque de seriedad de Logitech en sus modelos de altas prestaciones. En la misma dirección le siguen
la forma y sus líneas, los cuales se entremezclan con rectas y curvas sin llegar a definirse dependiendo
de la vista que tengamos sobre él.