Veamos ahora el rendimiento del conjunto en acción
con una temperatura ambiente de 25ºC :
A la frecuencia por defecto del microprocesador
la refrigeración es buena incluso a bajas rpm, aunque
rozando el límite de la tranquilidad cuando trabaja
al 100%.
Aunque al elevar el FSB no le hayamos
subido el voltaje, el calor disipado crece ya que le aumentamos
la intensidad y eso se nota, como bien podemos observar,
cuando está trabajando al máximo. Con el potenciometro
regulado al máximo de revoluciones no hay preocupación
alguna, en cambio si lo mantenemos al mínimo nos
acercamos demasiado a los 60 ºC, temperatura de trabajo
nada considerable, aunque teniendo en cuenta el elevado
FSB al que lo sometemos no está del todo mal comparandolo
con los resultados conseguidos en su frecuencia nominal.