Las pruebas han sido tomadas con una temperatura ambiente de 21ºC.
A la frecuencia por defecto del microprocesador
la refrigeración es muy buena incluso al mínimo
de revoluciones.
Con el microprocesador overclockeado a 3200+ y 1.80V, la respuesta del disipador es bastante buena: en idle se mantiene en 42ºC al mínimo de revoluciones, subiendo hasta los 50ºC cuando la carga es del 100%. Las temperaturas obtenidas al mínimo de revoluciones son igualmente buenas pues estamos hablando de un micro que disipa más de 80W, al margen de que si hacemos overclock lo más sensato es regular el potenciómetro al máximo.