Conclusiones
EPoX se ganó una muy buena fama con sus placas base para socket A, después la adquiriría con placas para socket 478 y
ahora vemos cómo ha ofrecido un producto de primerísima calidad con la 8KDA3+. Prueba de ello son los 290MHz de FSB
que hemos alcanzado sin ninguna modificación externa ni sistema de refrigeración avanzado.
Lo que más destaca de esta placa base es su orientación al overclock a través de su excelente
BIOS, y es que ya puedes poner configuraciones agresivas que la placa base es extremadamente estable: una vez cargado
el sistema operativo no se ha quedado colgada ni reseteado en ninguna ocasión, pese a las configuraciones un tanto
extremas que hemos llegado a probar. Además, su BIOS hace del overclock una cosa de niños, no siendo ni tan siquiera
necesario apagar o reiniciar el PC (y no digamos ya resetear BIOS) cuando nos hemos pasado con el overclok. Si tras un
determinado período de tiempo (unos 10 segundos) el equipo no consigue arrancar, ella sola establece la configuración
nominal del microprocesador para que arranque y volver a cambiar los parámatros modificados, sin perder la configuración
de BIOS que teníamos.
+ Estabilidad y overclock conseguidos
+ Estupenda BIOS
+ Display de posibles errores
- El chipset se calienta bastante (disipador pequeño)
- Voltajes un tanto limitados para la RAM y CPU