Diseño
Lo primero que llama la atención en el GateWatch es su tamaño, y es que ocupa completamente 2 bahías 5 1/4 de la caja
de nuestro PC, de modo que aquéllos usuarios con cajas mini ATX que no tengan al menos 4 bahías lo tendrán un poco
difícil si quieren personalizar su caja con este accesorio.
El GateWatch permite monitorizar la temperatura de 4 dispositivos (HDD, VGA, CPU y Caja) con una precisión de décima de
grado, así como establecer alarmas a la temperatura deseada
para cada uno de ellos. De igual manera monitoriza la velocidad de hasta 4 ventiladores que podamos tener instalados
en nuestro PC, y además nos permite regular sus rpm hasta el valor deseado, en incrementos de 100rpm, desde el 50% hasta
el 100% de la velocidad nominal del ventilador.
Su funcionamiento puede regularse de modo manual, donde el usuario establece manualmente la velocidad a la que funcionará cada
ventilador, como automático, donde el propio GateWatch regula automáticamente la velocidad de los ventiladores en función de la
temperatura del dispositivo al que están asociados. Como es de esperar en un producto tan funcional, la circuitería y cableado
son de un tamaño considerable:
El GateWatch está disponible tanto en color plata, muy de moda últimamente, como en negro, donde el contraste del negro
mate de la carcasa con el plateado de los botones hace muy bonito. Además podemos elegir que la iluminación de su
display sea en azul, rojo o morado:
En la siguiente fotografía podemos observar con más claridad la información que muestra el GateWatch,
aunque el flash de la cámara anula la iluminación de su display:
El GateWatch también nos permite regular el volumen de la tarjeta de sonido, conectando
los cables que se incluyen y que se alojan en una ranura PCI de la caja. También tiene un ecualizador gráfico de 3 bandas
para mostrar el nivel de ruido, aunque es algo más bien decorativo pues su utilidad es bastante discutible. Por último,
incorpora un reloj en formato 24H, de utilidad también discutible puesto que el propio sistema operativo ya nos indica
la hora pero vaya, a caballo regalado ya sabéis...